Asambleístas visitaron a presas con miras a plan de indulto humanitario

QUITO

Los asambleístas de PAIS, César Rodríguez y Rosa Elena de la Torre, visitaron el sábado el Centro de Rehabilitación Social Femenino de la capital, con el fin de escuchar a las presas que se beneficiarían del “indulto humanitario” que se debate en la mesa 10 de la Asamblea.

Según Wendy Reyes, asesora de la asambleísta De La Torre, el indulto sería aplicado para los presos con enfermedades terminales y las recluidas por consumo, tenencia o transporte de drogas (conocidas como mulas) que hubieran recibido sentencia y la hayan cumplido hasta en el 10% o hubieran permanecido un año en prisión.

Aunque las cantidades siguen en discusión, el proyecto de mandato señala que el indulto se aplicaría a quienes hubieran manipulado desde un gramo hasta un kilo y medio de cualquier sustancia psicotrópica.

Rodríguez dijo que la ley no tiene efecto retroactivo. “Si alguien sale por el indulto y reincide no debería ser beneficiaria”. Calculó que unas 600 personas de las cárceles del país saldrían en libertad de aprobarse en el pleno esta propuesta.

La población carcelaria de la tercera edad también figura. Reyes indicó que se trabaja en la interpretación y práctica de la ley vigente que establece que los mayores de 65 años deben ser recluidos en casas-prisión, las cuales serían adecuadas por el Ministerio de Justicia.

Cecilia Rodríguez, una mexicana presa hace cinco años, propuso a Rodríguez que las extranjeras en cárceles nacionales sean expulsadas o deportadas por una única vez y citó como ejemplo esta medida adoptada recientemente en EE.UU. ante los altos costos que implica para el Estado mantenerlas.

A nivel nacional se estima que hay 2.500 extranjeras presas por delitos de narcotráfico y su sustento cuesta al Estado $ 7,10 diarios.
Resulta oneroso si se calcula que las penas son de cuatro años, en promedio.

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